La dependencia de Colombia frente a la importación de vacunas constituye una vulnerabilidad estructural en términos de seguridad sanitaria, evidenciada durante la pandemia por COVID-19. Este escrito analiza el potencial del SENA como actor estratégico en la reconstrucción de capacidades nacionales en biotecnología, a partir de su infraestructura, red de centros de formación y sistema de investigación SENNOVA. Mediante un enfoque cualitativo de análisis documental y revisión institucional, se identifican capacidades existentes, brechas técnicas y oportunidades de articulación con entidades como VECOL, el Instituto Nacional de Salud y el INVIMA. Los resultados evidencian que, aunque el SENA cuenta con una base sólida en biotecnología —especialmente en centros como el Centro de Biotecnología Agropecuaria (CBA) y el Centro de Biotecnología Industrial (CBI)—, se requieren adecuaciones significativas para su participación en la producción de vacunas humanas. Se concluye que el principal desafío no es la ausencia de capacidades, sino su articulación estratégica y escalamiento.
1. Analicemos el contexto.
La pandemia por COVID-19 evidenció profundas desigualdades en el acceso a vacunas, particularmente en países sin capacidad productiva propia (World Health Organization [WHO], 2020). Colombia, tras haber abandonado la producción de biológicos a inicios del siglo XXI, depende actualmente de importaciones, lo que limita su autonomía sanitaria.
En este contexto, surge la necesidad de identificar actores institucionales con potencial para contribuir a la reconstrucción de estas capacidades. El SENA, tradicionalmente reconocido por su rol en la formación técnica, ha evolucionado hacia un modelo que integra investigación, innovación y desarrollo tecnológico, lo que abre nuevas posibilidades en el campo de la biotecnología.
2. Marco teórico.
2.1. Sistemas de innovación y modelo de triple hélice.
El desarrollo tecnológico en sectores estratégicos depende de la interacción entre Estado, academia e industria, lo que se conoce como el modelo de “triple hélice” (Etzkowitz & Leydesdorff, 2000). En este marco, instituciones como el SENA pueden desempeñar un rol articulador entre formación y producción.
2.2. Soberanía sanitaria.
La soberanía sanitaria se refiere a la capacidad de un país para garantizar el acceso a medicamentos y vacunas sin depender exclusivamente de mercados internacionales (WHO, 2020). Esta capacidad se ha convertido en un objetivo estratégico tras la pandemia.
2.3. Capacidades tecnológicas y escalamiento.
Las capacidades tecnológicas no son binarias; evolucionan mediante procesos de acumulación, aprendizaje y escalamiento (Lall, 1992). En este sentido, contar con infraestructura en biotecnología no implica automáticamente capacidad de producción farmacéutica, pero sí representa una base para su desarrollo.
3. Metodología.
El escrito adopta un enfoque cualitativo de tipo descriptivo-analítico, basado en:
👉Revisión documental de normatividad y literatura científica.
👉Análisis institucional del SENA y su sistema SENNOVA.
👉Identificación de capacidades en centros de formación.
👉Análisis de discurso social (fuentes digitales).
El diseño metodológico permite evaluar tanto capacidades objetivas como percepciones sociales sobre la producción de vacunas en Colombia.
4. Resultados.
4.1. Red nacional del SENA y capacidades en biotecnología.
El SENA cuenta con 119 centros de formación en 33 regionales, lo que constituye una infraestructura nacional relevante. Dentro de esta red, se identifican cuatro centros con enfoque explícito en biotecnología:
👉Centro de Biotecnología Agropecuaria (CBA).
👉Centro de Biotecnología Industrial (CBI).
👉Centro Agropecuario y de Biotecnología El Porvenir.
👉Centro Biotecnológico del Caribe.
4.2. Capacidades existentes.
Los centros cuentan con:
🔬Laboratorios activos de biotecnología.
👩🎓Formación en microbiología y bioprocesos.
🔬Experiencia en investigación aplicada.
Sin embargo, estas capacidades están orientadas principalmente a:
Sector agropecuario.
Producción vegetal.
Industria de alimentos.
4.3. Brechas técnicas identificadas.
Para la producción de vacunas humanas se requieren entre otras:
👉Salas limpias (clean rooms).
👉Bioseguridad nivel BSL-2/BSL-3.
👉Cultivo celular avanzado.
👉Cumplimiento de BPM.
Esto evidencia una brecha entre capacidades actuales y requerimientos industriales.
4.4. Centros estratégicos.
El análisis identifica como nodos prioritarios:
🔬Centro de Biotecnología Agropecuaria (CBA).
🔬Centro de Biotecnología Industrial (CBI).
Debido a su mayor nivel de desarrollo tecnológico.
5. Un buen comienzo.
Los resultados confirman que Colombia no carece de capacidades en biotecnología, pero estas se encuentran fragmentadas y con limitaciones técnicas. En línea con el modelo de triple hélice, el SENA puede desempeñar un rol clave en la articulación entre formación, investigación e industria.
El principal obstáculo no es técnico ni de recursos, sino institucional: la falta de integración estratégica de capacidades existentes.
6. Acuerdos finales.
El SENA representa una plataforma viable para contribuir al desarrollo de capacidades en producción de vacunas en Colombia. Sin embargo, esto requiere:
👉Adecuación de infraestructura.
👉Articulación interinstitucional.
👉Inversión sostenida.
👉Visión estratégica de largo plazo.
La recuperación de la soberanía sanitaria no depende de crear nuevas capacidades, sino de escalar y articular las existentes.
🇨🇴🦦JCSS
Referencias:
Etzkowitz, H., & Leydesdorff, L. (2000). The dynamics of innovation. Research Policy, 29(2), 109–123.
https://doi.org/10.1016/S0048-7333(99)00055-4
Lall, S. (1992). Technological capabilities and industrialization. World Development, 20(2), 165–186.
https://doi.org/10.1016/0305-750X(92)90097-F
World Health Organization. (2020). Global vaccine access report.
https://www.who.int/publications
Congreso de Colombia. (1995). Decreto 677 de 1995.
https://www.funcionpublica.gov.co
Ministerio de Salud. (2016). Decreto 780 de 2016.
https://www.minsalud.gov.co
SENA. (2023).
https://www.sena.edu.co
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